martes, 25 de noviembre de 2014

LOS PIOJOS

Historia

Todo comenzó el 21 de septiembre de 1986 en el Colegio Bernardino Rivadavia de El Palomar. Los chicos la estaban pasando bárbaro. Todos bailaban y se divertían. Pero había uno que sobresalía: era Miguel Ángel Rodríguez, quien con unas calzas adheridas a sus piernas, se movía de un lado para otro sin parar. Además le gustaba la joda, y estaba aprendiendo a tocar el bajo.  Al costado del patio estaba Daniel Buira, que se descostillaba de risa al ver al petiso en acción. El estaba en tercer año, tocaba la batería y algo de percusión y era compañero de Daniel Fernández, quien tocaba bastante la guitarra. Se juntaron y comenzaron a tocar. De inmediato incorporaron a Miguel Ángel Rodríguez en el bajo, Juan Villagra en guitarra Diego Chávez en voz y Rosana Obeaga en Coros.
Dieron vida a la formación inicial de “Los Piojos”, denominación que tomó "Piti" de “Los Piojos del Submundo”, una canción de Fabiana Cantilo y los Perros Calientes. Los cuatro eran, quizás extrañamente, seguidores de aquella banda y de tanto ir a sus recitales terminaron trabajando como plomos. Al principio era puro caradurismo, como suele suceder en la mayoría de las "banditas de barrio" que apenas embocan la nota en el encordado de la viola. Pero sin desanimarse partieron en búsqueda de fechas para hacer un par de covers de “The Rolling Stones” y hasta un tema propio “Siempre Bajando”. Buscaron y buscaron hasta que encontraron en los escenarios ya desaparecidos de “Caras más Caras” y “Mc. Kartur”. La idea era salir a tocar un rato, de cualquier forma.
Pero a Villagra le costaba ser de la partida y fue remplazado por Pablo Guerra, que era amigo de Daniel Buira. Era difícil organizarse porque siempre había uno que no se comprometía tanto como el otro. Era el caso por entonces de Miguel Ángel, que desaparecía cada tanto. Entonces Pablo Guerra trato de solucionar el inconveniente y propuso traer a otro pibe que los sacara del apuro. Así aparecía Andrés Ciro Martínez para ser el suplente de Miguel Ángel en el bajo. Pero duro poco y nada porque Miguel Ángel volvió a ponerse las pilas con la banda. Aunque a Andrés Ciro no lo echaron. Siguió participando de los ensayos del grupo, pero ahora como músico invitado. Todos sabían que este joven de solo 20 años tenía buena voz, facilidad para componer música y además estudiaba teatro. Hasta que un día las cosas se dieron por si solas. 
Diego Chávez no participaba tanto en los proyectos del grupo y Pablo Guerra sugirió que Andrés Ciro se hiciese cargo de la voz. Todos quedaron convencidos al verlo cantar una versión con armónica y guitarra criolla del “Blues del traje Gris”. Ya no habían dudas: Andrés Ciro era lo que necesitaba la banda. A partir de ese momento empezó una nueva etapa en la vida de Los Piojos.
Durante finales de 1989 y principios de 1990 comienzan sus presentaciones en pequeños escenarios del rock porteño y bonaerense tales como el Teatro Arlequines, Graf Zeppelin, Ma Baker y La Plaza del Avión (en Ciudad Jardín) donde Ciro cantó por primera vez. En el verano de 1989 encararon para Villa Gesell tocaron 13 veces en 15 noches,1a cambio de la comida, eran shows pequeños, y su público estaba formado en su mayoría por familiares y amigos, Los Piojos dormían en cuartitos de chapa, en camas marineras llenas de pulgas. Pero valió la pena: los vieron casi 100 personas por recital. El repertorio iba de algunas canciones propias (El blues del gato sarnoso, Ay qué maravilla) a covers (de los Stones y Lou Reed). En 1990 el grupo resultó elegido banda revelación por “Los Redondos de Ricota” en la encuesta del “Sí! de Clarín. “Los redondos de Ricota” habían presenciado varios de los shows del grupo, e incluso el guitarrista Skay subió a acompañarlos en algunas ocasiones. A esa altura muchas caras eran más que figuritas repetidas en el público, que cada vez se adhería con mayor fidelidad a la propuesta piojosa. Solían presentarse muy seguido en el “Baroqué de Costa Rica y Armedia, en Palermo Viejo.
Hacia fines de 1991, Pablo Guerra abandono el grupo por una propuesta de “Los Caballeros de la Quema” banda que estaba dirigida por Ivan Noble, que por entonces parecían proyectarse mejor. Inmediatamente lo reemplazaron por Gustavo Kupinsky, quien era violero de “Los Sabuesos” y conocía a la banda a través de su novia oriunda de Ciudad Jardín. Ese adolescente, que por entonces solo tenía 17 años, tocaba la viola desde los 10, había formado parte del Club de fans de “The Vétales” y pasaba su tiempo escuchando Jazz, Tango y Blues. Con esas características se transformó en una herramienta fundamental para la banda, más aun por su idea de ensamblar estilos musicales. No se puede pasar por alto que en 1992 Los Piojos compartieron un show en “Obras Sanitarias con “Abejorros” y “Los Perros Calientes”. Poco después hicieron una fecha con "B" en Babilonia. No fueron muchos los testigos que aguardaron hasta las 5 de la mañana para escuchar el rocanrol de Los Piojos. A toda esta movida vertiginosa se seguía sumando el apoyo por parte de Patricio Rey. Fue así que la “Negra Poly”, manager ricotera, le recomendó al productor, Gustavo Gauvry, de DBN, que se acercara a ver un show de sus “Niños Mimados” en el local llamado “Boa Vista”. Aquella vez, como tantas otras volvió a subir a Skay Beilinson al escenario como para que quedase sellado un padrinazgo absoluto sobre los pibes del Palomar. Gauvry se interesó por ellos y enseguida les ofreció la edición y distribución de “Chac tu Chac”, el primer disco, que estuvo en la calle en 1992.
En ese entonces la banda estaba conformada por Andrés Ciro Martínez en voz, armónica y guitarra, Daniel "Piti" Fernández en guitarra y coros, Miguel Ángel "Micky" Rodríguez en bajo y coros, Daniel Buira en batería y percusión, Gustavo "Tavo" Kupinski en guitarra y Lisa Di Cione en los teclados.


Primer álbum: Chactuchac



Segundo álbum: Ay Ay Ay

Ay ay ay, el segundo disco de la banda, aparece a finales de 1994. 


                                                                                                                          Tercer álbum 3er arco.

1996 Fue el año que marcó a Los Piojos para siempre. Reaparecieron con un tercer álbum que los puso al frente de las ventas y los ojos de todo el mundo del rock.


Etapa media: 10 años de trayectoria

Durante este tiempo, apareció "Azul", el cuarto disco de la banda, que fue editado a comienzos de 1998.


Séptimo álbum

A finales del 2002 lanzaron "Huracanes en luna plateada"



No hay comentarios.:

Publicar un comentario